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viernes, 5 de mayo de 2017

Entrevista a Nieves Hidalgo

Nieves Hidalgo es una autora española nacida en Madrid, que escribe desde hace muchísimos años por simple afición. A principios de los ochenta fue cuando comenzó a escribir novelas románticas para el disfrute de sus amigas y compañeras del trabajo.

En 2007, gracias a la insistencia de su más querida amiga, envió a varias editoriales algunas de sus novelas y pronto tuvo respuesta de uno de los sellos más relevantes: Ediciones B. Desde entonces no ha parado de publicar y de cosechar éxitos.

Ponte en contacto en:

 http://nieveshidalgo.blogspot.com.es/
Nieves Hidalgo (Facebook)
@OrgullosajOn

Nieves, bienvenida al Club de las románticas, ante todo me gustaría agradecerte esta oportunidad que nos brindas de conocerte un poquito más.


  •     ¿Cómo incursionó Nieves Hidalgo en este apasionante mundo?

Encantada de poder estar aquí y charlar un ratito contigo.

Pues como se indica en la presentación que haces, escribía para distraerme y para distraer a las compañeras de trabajo y amigas. No tenía otra motivación y nunca se me ocurrió pensar que podría publicar. Yo leo romántica desde muy joven, mi madre me dejaba sus novelas y todo lo que caía en mis manos los devoraba; no solo de romántica, leía también las novelas de Zane Grey de mi padre. Cuando surgió la oportunidad de publicar la primera novela, no me lo pensé.  Debo dar las gracias a las personas que siempre me alentaron a escribir ─no voy a dar nombres─ y a quien apostó por mí─(aquí sí la nombro)─, Marisa Tonezzer de Ediciones B.

  •     ¿Te consideras fiel amante de las letras desde siempre?

Desde muy pequeña. En algún lugar lo he dicho ya: en vez de aprender a escribir a máquina como todo el mundo, lo hice escribiendo un folletín. Para mí leer es una necesidad, es como respirar, si no tengo un libro me entra ansiedad.

  •     ¿Por qué te decantaste por la romántica y en especial, subgénero histórico?

Posiblemente porque lo primero que leí fue romántica. Mi madre tenía novelas de Marisa Villardefrancos y por ahí comencé. Pero luego llegó Kathleen Woodiwiss y me entusiasmó. Fue esa autora, en realidad, quien me hizo ponerme a escribir mis primeras novelas, muchas de ellas guardadas en el cajón.

  •     Te hiciste un hueco en una época en la que todavía no se apostaba casi por las autoras románticas españolas. ¿Fue un duro camino?

No fue duro para nada, tengo que decirlo con claridad. Marisa Tonezzer apostó por publicar a una autora española, por completo desconocida y que, además, escribía con su nombre, sin usar pseudónimo. Ella y yo nos podíamos haber caído con todo el equipo. Curiosamente, tuvimos una acogida fantástica, la novela se vendió muy bien, llegó a todos lados y me pidieron una segunda que, por fortuna, también fue un éxito. Desde entonces no he parado de publicar, unas veces sacando viejas historias y otras inventando nuevas. No puedo quejarme. 

  •     Creo recordar que fuiste la primera autora romántica española en entrar en el catálogo de Círculo de lectores. ¿Recuerdas qué sentiste cuando te comunicaron la noticia?

Lo recuerdo como un momento especial. Yo era del Círculo de Lectores desde hacía un montón de años; el chico que me hizo la suscripción puso de su bolsillo el dinero porque yo no llevaba en ese momento y fui a devolvérselo al día siguiente. Siempre que me acuerdo de ese día se me viene una sonrisa a la boca. Así que comprenderás que el hecho de que una novela mía apareciera en esa revista, a todo color, en las páginas centrales, fue un subidón. No tan grande como cuando me comunicaron de Ediciones B que querían mi novela, pero muy similar. De todos modos, tanto publicar como salir en Círculo lo veía a distancia, como si no fuera yo, como si se tratara de otra persona.


  •     ¿Cómo viviste el cambio de papel a ebook? Si pudieses escoger, ¿qué formato prefieres?

Es impensable imaginar ya un mundo en el que la tecnología no lo invada todo. El ebook tenía que llegar porque todo evoluciona y se tiende a hacer los artículos cada vez más cómodos. Y no cabe duda: el ebook es cómodo, sobre todo para viajar. Tener que llevar una maleta de libros ─yo la he llevado─, no lo es. Sin embargo, adoro los libros en papel, su tacto, el sonido de las páginas al pasar, incluso ese color amarillento que se queda en algunas publicaciones antiguas. El libro en papel tiene magia y espero que no desaparezca nunca.

  •      En 2009 fuiste ganadora de dos Premios Dama, uno a Mejor escritora nacional y otro a Mejor novela nacional. ¿Cómo se digiere tal honor?

Con un agradecimiento infinito a todas las lectoras que me votaron. Son ellas las que mandan y esa vez decidieron que fuera yo. Realmente, fue un honor recibir esos premios, igual que otros que llegaron después. Nunca me cansaré de dar las gracias a las seguidoras.

  •      Ahora quiero proponerte un reto. Imagina que Nieves Hidalgo es la protagonista de tu siguiente historia, ¿cómo la describirías ante tus lectores?

Jajaja. No es muy complicado porque todas mis protagonistas tienen algo de mí: la cabezonería. Así que sería una protagonista testaruda, que no aguantaría ciertas tonterías y a la que no le importaría el riesgo.  Eso sí, cuando encontrase el amor, se entregaría por completo y lo daría todo. Sin perder un ápice de tu tozudez, se entiende. 

  •     ¿Diferencias de género a la hora de leer y escribir?

Leer, ya te he dicho, leo incluso los catálogos de los supermercados. Romántica, Histórica, Negra, Fantástica… Lo único que no leo mucho son autobiografías, el resto de los géneros en cantidad.
Escribir, no lo niego, más romántica histórica. Porque me encanta aprender cuando escribo una novela, me entusiasma buscar datos, me vuelve loca pasarme por una ciudad determinada para ponerme en situación… De todos modos, soy como las abejas, que picoteo de todas las flores, por eso tengo alguna novela policíaca en el cajón, he publicado una costumbrista y acabo de lanzar una comedia romántica. Tengo que cambiar o me aburro. Como diría mi madre, soy culo de mal asiento.
                                                                                                  
  •     Cita tres autoras y tres libros románticos que te encanten.

Mis obligados son:

El caballero de los brezos ─ Marisa Villardefrancos.
Shanna  ─ Kathleen Woodiwiss
La rosa de España ─ Shirlee Busbee
Estos tres, como podía haber dicho otros. Hay mil novelas preciosas.
Y tengo unas cuantas autoras españolas/de habla hispana que me vuelven loca, voy a por sus novelas en cuanto salen, pero no puedo dar nombres porque son unas cuantas.  


  •     ¿Cómo estableces tus rutinas? ¿Dedicas muchas horas a escribir?

Antes, cuando trabajaba, escribía casi siempre por las noches, robando horas al sueño. Luego, cuando ya publiqué, me pidieron más y dejé el banco, me seguía levantando pronto, a eso de las seis y media  y me ponía en el ordenador  a veces hasta las cinco de la tarde, muchos días sin parar más que para engañar al estómago con un plátano o unas galletas.

Ahora me lo tomo con un poco más de calma, no todos los días escribo. Parecerá que estoy más relajada, pero no, es casi peor porque mi cabeza no para de idear una historia tras otra y no me da tiempo a escribirlas. A veces me obligo a dejar de pensar en argumentos.  

  •     ¿Cuántos meses tardas en crear una nueva novela?

No tengo un tiempo concreto. Tardo poco en dar forma al argumento, otra cosa es escribir la novela y luego corregirla. Algunas he tardado casi un año en acabarlas y otras, seis meses. Como curiosidad:  yendo en transporte público se me ocurrió una historia, llegué a casa, me puse con ella y estaba finalizado al mes y medio. Pero eso no suele ocurrir con frecuencia. 

  •     ¿Cuánto tiempo sueles dedicar a la fase de documentación?

Bastante. Yo te diría que una tercera parte del tiempo que tardo en escribir una novela, es investigación. Sobre todo, si se trata de una histórica, como suelen ser las mías. No todo se tiene en Google, yo consulto libros que tengo en casa, algunas veces me paso por el Biblioteca Nacional e incluso me acerco a los lugares que describo.

  •     ¿Qué lugares inspiran a Nieves Hidalgo? ¿Tienes alguna manía a la hora de escribir?

La pregunta del millón: a mí me inspira cualquier lugar, cualquier cosa, cualquier frase. Tal vez por eso tengo escritas novelas del antiguo oeste, de la Edad Media, de Egipto, de Regencia… 
Sí, tengo una manía cuando escribo: no quiero que me hablen porque me descentro. Tampoco escucho música porque si me la sé, acabo tarareándola.  

  •     ¿Qué consejo le darías a un autor novel?

Que no deje de perseguir su sueño, que tenga paciencia, que disfrute escribiendo y que corrija hasta caer extenuado. Sobre todo, que no se crea un divo por publicar y porque cuatro amigas le digan lo bueno que es. Un autor no es más que una persona, como tú y como yo, que escribe. Otras apagan fuegos, bastante más importante a mi modo de ver que escribir un libro...  

  •      Desde hace unos años, sobre todo, tras el auge digital las autoras españolas románticas han ido cogiendo fuerza, ¿crees que aún queda un largo camino por recorrer en relación a las escritoras internacionales?

Más que un largo camino en relación a las escritoras internacional ─ojo, que internacional es, para mí, todo el que publica fuera de su país y eso ya lo hacen las escritoras españolas─, lo que nos queda es un largo camino hacia la calidad. Si se publica mucho, pero de mala calidad, estamos perdidos. Y, por desgracia, no todo el mundo pone cuidado en lo que lanza al mercado, perjudicando a todos, además de a ellos mismos. 

  •     Si tuvieses que experimentar un viaje en el tiempo, ¿en qué época te perderías?

Segunda pregunta del millón. Me has pillado. Porque me iría a muchos tiempos: Edad Media, el antiguo Egipto, al oeste donde los indios eran los dueños de la tierra, al siglo XVI… No sé si se nota que soy Ministérica, jajaja

  •     Bien, ahora que te conocemos a fondo. ¿Qué te parece si nos centramos en tus novelas? En una frase, cómo describes a:


·         Orgullo Sajón -Una historia de orgullo y tesón
·         Amaneceres Cautivos -Un amor envuelto en papel de lealtad
·         Hijos de otro barro – La lucha contra el despotismo
·         Noches de Kamak – Una fantasía que me hubiera gustado vivir
·         Brumas – Una pasión que se enfrenta a todo
·         Ángel Negro – Un combate encarnizado para restaurar el honor
·         Magnolia – Una simple historia de amor, con toque de misterio
·         La página rasgada – Una vida teñida por el dolor y la necesidad
·         La bahía de la escocesa – Dos corazones tenaces
·         Tierra salvaje – Donde se demuestra el honor de otras razas
·         Reinar en tu corazón – Una muestra de que el amor puede más que un imperio
·         Lobo – Un hombre digno que lucha contra la injusticia
·         Brezo blanco – Las rivalidades no pueden nada cuando aparece la pasión
·         Lágrimas negras – Dos almas gemelas, una pizca de misterio, la dignidad contra la maldad
·         Destinos cautivos – El honor, por encima de todo
·         Alma Vikinga – No se deben rechazar otras creencias
·         Dime si fue un engaño – Un rencor al que derrota el amor
·         Lady Ariana – No prometas lo que tu corazón no es capaz de hacer
·         El mar en tus ojos – Una historia distinta, protagonizada por una mujer de armas tomar


  •      En marzo de 2008 vio la luz Lo que dure la eternidad de la mano de Vergara. Una novela preciosa que ha cosechado grandes éxitos. ¿Cómo recibiste la noticia? ¿Todavía te emocionas al recordarlo?

Me emociono, sí. Porque fue la primera en ver la luz, porque tengo un cariño especial a Dargo, mi fantasma. Quiero a todos mis personajes por igual, son mis niños y niñas, pero a Dargo me une que juntos dimos el primer paso, no sabíamos si hacia el abismo o hacia la dicha.

  •     ¿Qué nos puedes contar de la novela?

Es una fantasía. Dargo ha sido maldecido por su padre por no haber estado para abortar el ataque que acaba con toda la familia. Por eso, desde hace 500 años deambula por el castillo en busca de una reliquia sagrada que debe rescatar, y hasta que otra persona entregue su vida por él. Hay misterio, intriga, pasión y momentos divertidos, porque un fantasma de quinientos a veces no comprende el modo de actuar de una mujer del siglo XXI.

  •     ¿Cómo describirías a Dargo? ¿Y a Cristina?

Dardo es un guerrero, el amo de sus tierras, el juez de sus vasallos. Un hombre de honor de pies a cabeza, que se debate entre encontrar la reliquia y poder morir definitivamente y la pasión que siente por Cristina, lo que le hace desear no llevar a cabo su destino.

Cristina es una mujer moderna que se las tiene que ver con algo en lo que nunca ha creído: un espíritu. Le cuesta aceptar que Dargo no es otra cosa que un guerrero de hace siglos. Pero se enamora y hará lo imposible por ayudar a Dargo a llegar al Otro Lado, aunque se le rompa el alma pensando que va a perderle.

  •      ¿Rodea alguna anécdota a la redacción o publicación de esta novela?

Bueno, la anécdota puede ser que no se iba a titular Lo que dure la eternidad, sino El fantasma de Killmarnock. Pero la editora me dijo que no era comercial, que teníamos que buscar otro título. Barajamos cien mil, pero no dábamos con uno adecuado. Al final, una buena amiga, Mamem, nos los propuso y nos entusiasmó. Solo unas pocas personas sabemos lo que hay detrás de ese título. 

  •     Con la serie de los Gresham diste el salto a Planeta. La bahía de la escocesa, Reinar en tu corazón y Lágrimas negras son los tres títulos que la componen. ¿Qué destacas de cada una de ellas?

En realidad, lo primero que publiqué con Planeta fue El Ángel Negro y Brumas, que salieron al mismo tiempo. Luego hubo un corto, Magnolia, y Tierra salvaje que se publicó en ebook, en Zafiro. 

La trilogía de los Gresham vino después.

Las tres son historias de amor, pero cada una es la de un hermano y el argumento, aunque se mezclan escenas de una novela en otra, es distinto.

La bahía de la escocesa trata de un crimen, una hermana que viaja desde EEUU para averiguar la verdad y piensa que el protagonista puede ser el asesino. En esta novela hago un guiño a la pedantería inglesa, que no acababa de admitir que ya no existían las “colonias” y Estados Unidos era independiente.

Reinar en tu corazón es, para mí y para muchas lectoras, la preferida de la trilogía. Porque Tatiana tiene que huir de su país, pasar mil calamidades, luchar contra la atracción que siente por Darel porque no le está permitida. En esta, destaco la pelea entre el debe y el corazón.  ¿Quién ganará?

Lágrimas negras es también una historia de amor pero con toques policíacos. Los protagonistas, de distinto nivel social, intentan descubrir a un asesino en serie. En esta, lo que he querido destacar es que una mujer puede ser tan buen detective como un hombre, incluso más intuitiva. A James Gresham le dan un bañito de humidad.

  •     Tras tantos libros históricos, de repente, decides dar un cambio radical y pasarte a la contemporánea. ¿Qué te ha llevado a ello? ¿Por qué ahora y no antes?

Me pasaron la idea de una comedia romántica y casi me retaron a que la escribiera, sabiendo como sabían que no me divertía especialmente hacerlo y que, además, no me encuentro demasiado cómoda en novela actual. Lo curioso es que le he tomado el gustillo porque me lo he pasado de cine escribiéndola y corrigiéndola. Lo mismo repito.

  •     ¿Cómo surge la idea de A las ocho, en el Thysen?

Como te he dicho antes, me pasaron la idea de un escritor y una bloguera que se enfrentan. Fue Esther Ortiz, de El Rincón de la Novela Romántica.  Me pareció divertido y me puse con ella. No me imaginaba que iba a tener tan estupenda acogida, porque mis seguidoras saben que me ciño a la histórica. Pero ha salido muy bien.


  •     ¿Qué nos puedes desvelar de su protagonista principal?

Alex viene de una familia bien, tiene dos carreras, pero su pasión es ser escritor. Para nada es un hombre simple, tiene sus fantasmas personales que no le dejan ser feliz del todo, antiguas culpas que quiere seguir pagando. No cree en el amor a causa de un suceso en su familia. También ha sufrido un descalabro amoroso que le hace entrar en un momento de apatía. Por eso admite escribir la novela propuesta por su editora: una de amor entre zombis.

  •     ¿Quién es Zeus y qué papel tendrá en la historia?

¡¡Estoy enamorada de Zeus!! Es la mascota de Lucía, la protagonista. Al principio de la novela, cuando lo imaginé, iba a ser simplemente eso, una mascota para dar un poco de color. Pero se ha convertido en uno más de los protagonistas. Ya no imagino la novela sin Zeus, sin sus idas y venidas, sin sus faenitas a Alex.

  •     ¿Qué ingredientes hacen que tu novela sea tan especial?

No sé si es especial. Yo creo que es una comedia romántica bastante entretenida, con escenas que te hacen reír y con un romance bonito porque cada uno se da cuenta de los fallos que tiene y, por salvar ese amor, los corrigen. Es cierto que los personajes secundarios también me han enamorado, algunos son muy especiales.

  •     ¿Por qué deberían leerla los lectores?

Si hacemos caso a los comentarios que me están dejando en las redes sociales y Amazon, porque se lo van a pasar de guinda. No lo digo yo, lo dicen las lectoras.

  •     ¿Podrías dejarnos con una escena de la historia? La que más te guste.

A ella le volvió la sangre a la cara, pero de golpe, haciendo que sus mejillas adquirieran un tono subido. Bueno, se le había fastidiado la cita, pero ni era una cobarde ni le importaba reconocer sus errores. Y lo cierto es que el día en que se tropezó con el adonis que ahora tenía delante, se comportó como una histérica. Claro que él alardeó de ser un auténtico tocapelotas. Asintió antes de confesar:
—Salida de La Almudena. Intenté pisarte el taxi. 
Alex parpadeó, realmente confundido. ¿Esta chica tan apetecible era la misma loca de atar? Había recordado el episodio durante muchos días, cada vez que veía el chivato verde de un taxi. Resultaba sorprendente que, después de meses, volvieran a coincidir y en tan absurda cita. 
—De modo que tú eres la asaltante de diligencias.
Se miraron durante unos segundos y ella acabó por echarse a reír.
Lucía le vio extender la mano por encima de la mesa y se quedó mirándola: piel tostada, grande, de largos dedos y uñas cuidadas. Masculina. Muy masculina. Se dio un par de besos mentales a sí misma por haber decidido pintarse las suyas, pies incluidos, a juego con el tono cereza que se aplicó en los labios. Esmalte, lápiz labial y máscara para las pestañas no faltaban en su cuarto de baño nunca. La ropa y los complementos prestados por Maribel habían merecido el rato que dedicó a su cuidado personal. Antes de salir de casa, mirándose al espejo de cuerpo entero del armario, se había visto guapa, sexi, incluso un poco vampiresa. Ahora se alegraba de haber hecho caso a su amiga, acudiendo al Thyssen.
Así, divagando, oyó que le decía:
—Alejandro. 
—Lucía —contestó, yendo su mano al encuentro de aquella otra, tendida aún. ¡Hala! ¡Se acababa de cargar el primer consejo de Maribel advirtiéndole no decir su verdadero nombre, por lo que pudiera pasar!
Al estrecharle la mano le transmitió una cierta vibración que la acaloró. Pretendió entonces retirarla, pero él no la soltó, al contrario, la yema de su pulgar acarició su dorso muy sutilmente. ¡Ay, ay, ay, que igual estaba ante un ligón consumado! Sin embargo, no iba a ser falsa con ella misma, le gustaba el tacto de su piel. 
—Habría sido más romántico presentarnos mediante contraseña, al más puro estilo de espías de la guerra fría —le dijo él, poniéndose serio. Serio resultaba aún más atractivo. Tenía la voz un poco ronca, un poco aterciopelada, un poco hipnótica, un poco... —Algo así como: «Está lloviendo en Estambul. No importa, tengo un gato verde.» 
Lucía captó con más retraso del que le hubiera gustado la broma y se echó a reír. No, no estaba muy sagaz aquella tarde, ya lo notaba, pero es que aquel hombre la ponía nerviosa. Mentira. La trastornaba. ¡Estupendo! El caballero, además, parecía tener sentido del humor, cualidad que una mujer apreciaba siempre. ¡Llevaba no solo el premio de Navidad sino el cupón y el sueldazo de la Once!

  •      Recibes muchas opiniones sobre tus novelas. ¿Hay alguna que te haya marcado?


Recibo más comentarios de forma particular que los que dejan por Amazon. Todos los correos que me mandan son de agradecer y mucho, porque con ellos se acercan a la persona y dejo de ser «esa autora que ha escrito…». Hablar de tú a tú con los lectores, es fantástico. Sí que me marcó uno. Me lo envió una chica que estuvo bastante enferma y me decía que gracias a una de mis novelas había tenido el ánimo suficiente como para seguir adelante; que le había insuflado ganas de vivir. Me sigo emocionando cuando lo recuerdo. ¿Hay algo más bonito que se le pueda decir a un escritor?

  •      A lo largo de tu trayectoria, ¿te ha ocurrido alguna anécdota digna de ser contada?

Alguna ha habido. En cierta ocasión, mientras firmaba un libro, me dijeron que se lo había recomendado Fulanito de Tal, que debía ser un personaje importante por el modo en que decían su nombre. Claro, puse cara de asombro, como si me pareciera increíble que alguien como él me recomendase. No tenía ni idea de quién era el tal señor y hube de buscarlo en Google cuando llegué a casa. Sí que conocía al personaje, por descontado. Lo que pasa es que soy un asco recordando nombres. Suelo decir a mis lectoras, en broma, que si van a que les firme se pongan un post-it en la frente con su nombre. Y alguna lo ha hecho, para divertimento de todas.

  •     ¿Qué meta te queda por alcanzar?

No tengo metas inalcanzables. Mi único objetivo es continuar escribiendo mientras las lectoras me den su confianza, y divertirme haciéndolo.

  •     ¿Qué personaje de tus novelas te gustaría conocer en persona?

¡Hija, qué pregunta! A todos y cada uno de ellos me gustaría poder verles delante de mí. Pero si tengo que elegir a uno solo: a la abuela de Elena en Destinos cautivos, porque es una mujer con un par de narices.

  •     Y para cerrar esta entrevista me gustaría que nos adelantases algo de tus próximos proyectos.

Bueno, ya sabes eso de: el hombre propone y Dios dispone, o algo así. Proyectos siempre tengo, más de los que puedo abarcar, por desgracia. Puede que continúe por la senda de la comedia romántica, pero sin abandonar la histórica; estoy dudando entre varias opciones de las que tengo en el cajón. De momento, nada concreto que puede contarte.


Pues muchas gracias Nieves por esta completísima entrevista. Ha sido un placer tenerte hoy con nosotras J

Gracias a ti, por hacerme pasar un rato divertido contestando. Un beso grande y otro para las seguidoras. Te dejo, que estoy acompañada por Sara Lago, no sé si te suena… Una abogada, loca por ir de blanco. Creo que «A la caza de un seductor».

Lo que dure la eternidad

Cristina Ríos, una joven experta española, es contratada para valorar las obras de arte del castillo medieval de Killmarnock, en Irlanda. Allí la aguarda Dargo Killmar, el más antiguo habitante del castillo, que sin embargo sigue siendo un hombre joven y endiabladamente atractivo… Es que se trata de un fantasma, claro, que vaga desde hace cuatrocientos años por las enormes estancias en busca de una reliquia que podría liberarlo de la maldición que pesa sobre él.

Orgullo sajón

Corazón de León comanda la Segunda Cruzada e Inglaterra se desangra entre intrigas y luchas feudales. Normandos y sajones se disputan su control y el rey Ricardo concede a su más fiel servidor, Wulkan, el señorío de Kellinword y la mano de una dama sajona, con el mandato expreso de unificar y pacificar el territorio. En este cometido, empeñará su ilusión y la búsqueda de un sosiego que no encontró guerreando. Su prometida, lady Jacqueline de Lynch, sin embargo, ha jurado vengar la muerte de sus padres y no rendir vasallaje a ningún normando. Escapa para no convertirse en su esposa, pero el destino la arrastrará a Kellinword definitivamente…

Amaneceres cautivos


Toledo, 1521. En pocos meses, Marina Alonso y de la Vega ha perdido a su marido, Juan de Aranda y al hijo que de él esperaba y, tras ser declarada demente, se ha visto desposeída de casi todos sus bienes.
Carlos Arteche, conde de Orozco, está seguro de que Juan ha sido asesinado y jura encontrar a los culpables. Carlos nunca había aprobado la unión de su amigo con Marina, pero cuando visita a esta para ofrecerle ayuda, no puede evitar sentirse atraído por su belleza y determinación.
En una época turbulenta de la historia de España, en pleno alzamiento de los Comuneros, Marina y Carlos se verán envueltos en dos guerras: la que vive España y la que libran sus propios corazones.

Hijos de otro barro

Inglaterra exprime a las colonias americanas con impuestos opresores para mantener su guerra con Francia. Chester Clayton, de padre americano y madre inglesa, se unirá a los rebeldes para defender a su país de la tiranía británica y acabará prisionero en una plantación de Virginia.Terry Darnell, sobrina de los Rains, dueños de la hacienda Ireland, vive con ellos desde que queda huérfana.El encuentro entre ambos desatará pasiones y odios, pero Chester no puede evitar sentirse atraído por la mujer que lo irrita y seduce a un tiempo. Un giro inesperado le convierte en capitán del ejército colonial y se ve obligado a salvar la vida de quienes le retuvieron como esclavo.Clayton consigue que toda la familia escape a Inglaterra. Pero no está dispouesto a que Terry se evada con ellos. Tiene otros planes para su indomable inglesa.

Noches de Karnak


Muchos siglos atrás, las divinidades egipcias –ya sabemos que los dioses son caprichosos– regalan a un campesino la tablilla de la Vida Eterna. El extraordinario objeto pasará de mano en mano hasta que el faraón Tutmosis III lo hace enterrar, convencido de que será para siempre.Una diosa-demonio había prometido entregar la tablilla a su fiel servidor Seneptha. Pero éste muere a manos del guerrero Karemheb, el Guardián del Valle de los Reyes, y la diosa se venga ordenando que lo asesinen y lo entierren en la tumba de Seneptha. En nuestros días, los arqueólogos Esther Rivet y Moses Connor descubren la tumba, y en ella una tablilla y un anillo. Y sin proponérselo, resucitan al servidor de la diosa. Pero Seneptha no volverá a la vida solo… Karemheb, el ancestral guerrero, volverá con él. Esther no puede remediar enamorarse del enigmático ser de otro tiempo. Y la atracción entre ambos acabará por convertirse en un amor por el que estarán dispuestos a enfrentarse a todo, e incluso a morir por preservarlo.

Brumas

Clifford Ellis, el duque de Ormond, vive con el estigma de la muerte de su esposa, lo que le ha convertido en un hombre severo que nada quiere saber de la sociedad, y mucho menos de un segundo matrimonio. Sin embargo su abuela y la Corona se han confabulado contra él y han decidido que debe encontrar una nueva duquesa para Hallcombe House. Cliff decide, en ese mismo instante, que si debe casarse lo hará con Eleanor McKenna, la nieta del hombre más odiado por su abuela.

Eleanor no cree en los matrimonios por conveniencia y nunca se ha dejado intimidar por un hombre, pero cuando conoce a Ormond se siente amenazada… y fascinada por él. Cuando Cliff pide su mano, Eleanor se ve obligada a aceptar ese matrimonio. Sin embargo, el misterio que rodea Hallcombe House, las muertes que se suceden allí, el peligro que se cierne sobre ella y un secreto que desea desvelar la seducirán tanto como la atracción que empieza a sentir por el duque. 

El Ángel Negro


En el invierno de 1667, Miguel de Torres y su hermano Diego son acusados de alta traición y condenados a destierro perpetuo. Mientras intentan rehacer su vida en Maracaibo, el pirata Morgan los captura y los vende como esclavos en el mercado de Port Royal.
 
Por su parte, Kelly Colbert debe cumplir con el castigo de viajar a Jamaica por haberse negado a aceptar un matrimonio pactado. En «Promise», la hacienda de su tío, tendrá que luchar contra las normas de aquella sociedad, el desprecio que le provoca la esclavitud y, sobre todo, contra la atracción que en ella despierta Miguel, el arrogante esclavo español. 

Miguel consigue escapar de Port Royal y se enrola en el barco de unos corsarios franceses. Amargado y vengativo, jura hacer pagar a los ingleses todo lo que les han hecho pasar a él y a su hermano. Y cuando el barco en el que Kelly regresa a Inglaterra cae en sus garras, encuentra a la víctima perfecta para dar rienda suelta a su sed de venganza. Miguel cuenta con dinero, poder y un arraigado rencor… Pero no tiene en cuenta que el amor y la pasión son una arma mucho más poderosa que el odio.

Magnolia

Magnolia se casó con un hombre rico, mucho mayor que ella, para sacar a su familia de la pobreza. Una tarde lo encuentra muerto en el sótano donde trabajaba como restaurador.
Meses después decide bajar al sótano a hacer inventario, resbala en las escaleras y se le apaga la vela. Un extraño la acosa, pidiéndole la lista de su marido. Ella no sabe de qué le está hablando, y ante su asombro, el extraño la besa.

Mark es un marqués, al servicio de la corona de Inglaterra, que trata de recuperar una lista de agentes ingleses que el marido de Magnolia estaba a punto de vender a los franceses. Su carruaje choca contra el de ella y el hombre pierde la memoria por el impacto. Magnolia se lo lleva a casa hasta que recuerde quién es.

La atracción que sienten es mutua y muy fuerte, y poco a poco Mark se gana su confianza y ella acaba contándole sus problemas. Juntos encuentran la lista, pero cuando Magnolia se entera de la verdad desaparece sin dar más explicaciones. Mark la busca durante meses, aun sin saber si Magnolia lo habrá perdonado.

La página rasgada

La historia de una mujer más real que la vida misma. Emilia Larrieta nace en Madrid a finales del siglo XIX, en el seno de una familia acomodada. Su vida sufre un giro radical debido a una desgracia familiar, y pasa su infancia en una barriada marginal. Transformada en una jovencita audaz y desenfadada, ve cómo su vida cambia de nuevo cuando, tras un accidente, queda coja para siempre. Pero ni la pobreza ni la cojera podrán con el espíritu de Emilia. Cuando llegue el amor, se entregará a él sin reservas, aunque luego deseará rasgar esa página de su vida.
Durante los crueles años de la guerra civil, Emilia luchará por mantener a su hija y a su propia madre. A pesar de todas las contrariedades, nunca perderá las ganas de vivir. Ya anciana, la imparable curiosidad de su nieta arrancará de Emilia recuerdos de amores perdidos, de verbenas, de hambre, de injusticias y justicias de andar por casa, que enseñarán a su nieta –y a los lectores—muchas cosas que nunca estarán en un libro de historia.

Los Gresham. La bahía de la escocesa

Adam Brenton, vizconde de Teriwood, es asesinado cuando intenta desenmascarar una traición. Poco después su hermana Kimberly recibe la noticia en Nueva York de que Adam se ha suicidado. Incrédula, decide viajar a Inglaterra para esclarecer los hechos. 
Christopher Gresham, conde de Braystone, fue amigo de Brenton en la infancia, y no ha olvidado su antigua amistad a pesar de haberse distanciado con los años. Por eso decide llevar a cabo sus propias pesquisas sobre su muerte, a la vez que colabora con el gobierno investigando los robos a barcos ingleses. 
Cuando Kimberly empieza a indagar en la vida de su hermano, Christopher se convierte en su principal sospechoso. Ni la atracción ni el deseo que surgen entre ambos harán cesar a Kim en su decisión de vengarse del asesino de su Adam.


Tierra salvaje

Kenneth Malory se ha jurado que no descansará hasta matar a los asesinos que asaltaron su rancho y acabaron con la vida de su amada esposa. 

Por su parte, Abbyssinya St. James está cansada de no poder ejercer libremente su profesión en el periódico de Boston para el que trabaja, de modo que cuando hereda una pequeña publicación de Santa Fe no lo duda y acepta el desafío de dirigirla.

Durante su travesía por el país, Abby no se imagina que además de enfrentarse a unos criminales, tendrá que acabar aceptando la protección de uno de los hombres más exasperantes de todo el Oeste: un maldito cazarrecompensas llamado Kenneth Malory.

Los Gresham. Reinar en tu corazón


Tras el asesinato de su padre, Tatiana Elisabeta Sminova se convierte en la heredera al trono de Orlovenia. Perseguida por los enemigos de su dinastía, huye hasta el puerto de Londres donde se verá obligada a robar para sobrevivir. 
Darel Gresham, barón de Winter, es víctima de un asalto. Jura que encontrará al ladrón, pero lo que no imagina es que la mujer a la que trata como a una ladrona es en realidad la heredera de un trono.

Lobo

Carlos de Maqueda y Suelves, marqués de Abejo es, en apariencia, un aristócrata al que solo le importan sus bienes. A nadie se le ocurriría relacionarlo con el asaltante y revolucionario que trae de cabeza al inescrupuloso juez de Burgo de Osma.
Michelle de Clermont, consigue escapar de los esbirros de Robespierre, salvando milagrosamente la vida, y se afinca en España, donde tendrá que debatirse entre la fascinación por un forajido y la atracción hacia un aristócrata.

Brezo Blanco


Desde hace décadas los clanes McDurney y McFeresson han estado enfrentados.
Cuando Josleen McDurney, por evitar una guerra con los McFeresson ayuda a escapar al individuo al que sus guardias han hecho prisionero, no imagina que deja en libertad al hombre que marcará su futuro. Meses más tarde, Josleen emprende un viaje para visitar a su madre, pero jamás llegará a su destino tras ser secuestrada por el laird Kyle McFeresson, su eterno enemigo.

La intención de Kyle es pedir un rescate por Josleen, pero poco a poco la joven conquista su corazón y a él le resulta imposible dejarla marchar.
Una nueva versión totalmente revisada y con escenas inéditas de la novela corta que Nieves Hidalgo compartió en su blog con sus seguidores.

Los Gresham. Lágrimas negras

Adriana Worthington y Noelia Kendrick son halladas muertas en idénticas circunstancias en el intervalo de una semana. Las pesquisas de la policía apuntan hacia Eugene Bannion, pero su hermana Thara hará todo lo que esté en su mano por demostrar su inocencia. Incluso es capaz de hacerse pasar por la prometida de James Gresham, el hombre más desvergonzado de todo Londres.

James ha salido de la ciudad por asuntos de negocios, y lo que menos espera encontrar a su vuelta es que una casi desconocida haya tenido la osadía de hacerse pasar por su futura esposa.

Irritado y divertido a un tiempo, decide seguirle el juego y ayudarla a buscar al auténtico asesino, y lo que empezó como un entretenimiento para él acaba convirtiéndose en un auténtico peligro para ambos.

Destinos cautivos

España, 1517. Razones de carácter social, marcadamente tradicionales, obligan a Elena Zúñiga a aceptar un matrimonio pactado con el hombre al que idealizó siendo una niña. No obstante, cuando llega el momento de la boda, el tiempo ha pasado y Elena se ha forjado una cierta autonomía personal que le hace rechazar la idea de convertirse en una marioneta en manos masculinas. Así se lo hará saber, la misma noche de bodas y con serena rotundidad, a su marido.

Diego Martín y Peñafiel, conde de Bellaste, es un gentil caballero y ha accedido a prestarse a la farsa de un enlace aparente, renunciando incluso a la posesión física. Sin embargo, no tiene intención de consentir que la situación se prolongue demasiado, y se ha propuesto conquistar a su propia esposa, tan altiva como él mismo.

Sus propósitos se ven frustrados con la llegada del cardenal Francisco Jiménez de Cisneros, regente de España en ausencia de Carlos I, que trae noticias alarmantes: la reina Juana de Castilla le ha pedido su ayuda tras descubrir un complot para acabar con la vida de su hijo Fernando. El cardenal solo conoce a un hombre capaz de impedir el magnicidio.

Con Destinos cautivos, Nieves Hidalgo nos introduce, como solo ella sabe hacerlo, en una época fascinante. Desde Trujillo hasta Santander, seremos testigos del camino que deberán recorrer un hombre y una mujer destinados a amarse, mientras las intrigas de Estado y las adversidades conspirarán para separarlos
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Alma vikinga


Odín, dios de la guerra, lo había elegido. Educado en las armas, el vikingo y semidiós Ishkar, primogénito de la casa de Vadin, estaba destinado a realizar grandes conquistas. Sayka, hija de Zollak y cristiana, había tomado las armas en reemplazo de su hermano menor para defender a su pueblo de toda clase de invasores.

Enfrentados entre sí, la codicia, el odio, la venganza..., unidos a la ardiente fe del pueblo al que pretende someter, conseguirán que Ishkar dude de su condición de semidiós y de sus creencias.


Dime si fue un engaño


A causa de una traición, Phillip Villiers se convierte en el temido capitán de Le Missionnaire, quien solo consigue olvidar su pasado en la corte france­sa poniéndose al mando de hombres a los que poco les importa la vida o la muerte. Un día recibe una carta que le despierta un sentimiento que creyó arrinconado: el odio hacia la mujer que lo vendió, que destrozó su corazón y que convirtió su existencia en un infierno.

Chantal-Marie Boissier solo vive para vengarse del hombre que la chantajeó vilmente y que la abocó a la perdición privándola de un futuro junto al hombre al que amaba. Para ello no vacila en engañar, espiar e incluso asociarse con personas de dudosa moral.

En medio de las intrigas de la corte de Luis XIV, ambos deberán decidir si continúan enfrentados o le dan una nueva oportunidad al amor.

Lady Ariana


La promesa a un amigo moribundo obliga a Rafael Rivera, conde de Trevijo, a convertirse en el esposo de una díscola heredera inglesa.

Lady Ariana Seton acepta el compromiso impuesto por su abuelo, con la confianza de conseguir un divorcio rápido y encontrar al hombre adecuado para ser su esposo permanente.
En una época en la que España está dividida en dos bandos, los que trataban de instaurar de nuevo la monarquía y los que la denostan, Rafael y Ariana se verán envueltos en un complot para asesinar al que subiría al trono como Alfonso XII, mientras luchan enconadamente contra la atracción que, de forma irremisible, les va uniendo.

El mar en tus ojos


Nicholas Russell, Conde de Leyssen, es llamado a la presencia de Isabel I Tudor para encargarle una misión que le alejará de su amado Londres: localizar al corsario Cook. Un cometido complicado y peligroso que le obliga a cruzar el océano, mezclarse con los peores filibusteros de Tortuga, y acabar enrolado a la fuerza en el Melody Sea, la nave del sujeto al que persigue. Para su asombro, el capitán Cook resulta ser una mujer. 

Solo su ingenio podrá mantenerlo con vida mientras intenta cumplir las órdenes de su soberana, sin dejarse atrapar en las redes de un amor que le está prohibido. 

Entretanto, el enfrentamiento militar entre Inglaterra y España continúa, se intensifica, e Isabel I da carta blanca a Francis Drake para atacar las costas de la península. 
Nadie puede imaginar que el abordaje a la nave de Su Graciosa Majestad, cuando viaja para llevar a cabo un posible acuerdo de no agresión con Felipe II, supondrá un giro completo en la vida de Andy Cook. 

Batallas en alta mar contra los buques de la Corona Española, reyertas portuarias, compañerismo entre corsarios... Un secreto que solo se descubrirá al final. Aventura y amor tanto en las verdes y cristalinas aguas del mar Caribe, como en la corte de La Reina Virgen.


A las ocho, en el Thyssen



¿Se puede publicitar una novela de zombis como romántica?

Alex Vílchez, autor reconocido de novelas de suspense, lo ha hecho animado por su editora, bajo el seudónimo de Robert Cooper. Es cambiar de tercio o no escribir, porque se encuentra en un bajón creativo. Y para sorpresa de todos, la novela rompe el techo de ventas, posicionándose en el número uno de romántica.
A Lucía, administradora de la web más visitada del género, casi le da un soponcio cuando se entera y lee la novela de zombis. Sube una crítica que hace que el libro baje quince puestos en un solo día, declarándole la guerra. Y Vílchez está dispuesto a presentar batalla, utilizando mil artimañas para fastidiar a la mujer que intenta hundirlo. 
Casualidades de la vida, se encuentran en una cita a ciegas. 
Lucía y Alex se atraen de inmediato. Pero ¿qué puede pasar cuando ella se entere de que Alex no es otro que su odiado Robert Cooper? ¿Qué hará Vílchez al saber que Lucía es la administradora de la web que le ha fastidiado las ventas y le está dejando en ridículo?

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