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jueves, 30 de junio de 2016

Entrevista a Mar de la Vega

Mar de la Vega (La Vall d’Uixó, Castellón, 1968) siempre tuvo las cosas muy claras. Sabía lo que quería en la vida. Sabía que quería estudiar Derecho, tener un buen trabajo, casarse joven y tener dos hijos.

Empezó a estudiar Derecho, y enseguida se planteó cuál podía ser ese buen trabajo. Su familia era humilde, ella estudiaba con becas y no tenía contactos, así que tendría que ser una oposición. Judicatura la atraía, pero necesitaba algo que pudiera aprobar a la primera, en un año, y quedarse a vivir en Valencia, así que se decidió por el Cuerpo Superior de Funcionarios de su Comunidad Autónoma.

Todo siguió el camino previsto. A los 24 años se casó y aprobó la oposición y a los dos meses empezó a trabajar. A los 27 años tuvo su primer hijo (una niña) y a los 33 el segundo (otra niña).

Pero a sus 42 años le ocurrió algo, un desengaño profesional que le provocó una pequeña depresión, y Mar buscó una ilusión, algo nuevo, un estímulo. Lo encontró en la literatura. Empezó a escribir historias, al principio sin intención de publicar; a partir de 2013 con esa intención.

Hoy nos presenta una de las novelas que ha escrito en estos cinco años, y aunque sigue con su [buen] trabajo y el desengaño ya está superado, el mal también está hecho, la semilla está sembrada y ya no tiene remedio, ya no puede prescindir de la literatura, se le ha metido debajo de la piel.
Ponte en contacto en:
Mar de la Vega (Facebook) www.facebook.com/mar.delavega.9

Mar, me gustaría darte la bienvenida a El club de las románticas. ¿Qué te parece si te conocemos más a fondo?

1.      ¿Cómo es realmente Mar de la Vega?

Multitarea. Tengo un trabajo de responsabilidad en la Generalitat Valenciana que hace que de lunes a viernes, y salvo reuniones extraordinarias que prolonguen mi horario, salga de casa a las siete y media de la mañana y vuelva a las cuatro de la tarde sin comer todavía. Tengo un marido que es un santo varón de la paciencia que tiene conmigo, y dos hijas, aunque como ya tienen veinte y catorce años respectivamente el trabajo que dan no es comparable a si fueran pequeñas, claro. Tengo mucha ayuda en casa, pero aun así siempre hay cosas que hacer; y me esfuerzo por cuidarme un poco físicamente, así que… necesitaría días de cuarenta horas al menos.

2.      ¿Usas tu verdadero nombre o seudónimo?

Es un seudónimo. Es la mezcla de varios de mis personajes, tanto en el nombre como en el apellido. Me gusta cómo suena y desde luego mucho más que mi nombre real, que nunca me ha gustado.

3.      ¿Qué te impulsó a escribir?

Rosa Montero dice en su novela “La loca de la casa”, que es muy habitual empezar a escribir tras un suceso traumático. El mío fue un desengaño profesional, de los que hay muchos en esta Administración Pública nuestra. No quiero entrar en detalles que además serían de tipo técnico, pero el cambio de funciones que me supuso tuvo dos consecuencias: la necesidad de encontrar una ilusión que combatiera la depresión que me provocó lo que para mí era un fracaso; y el mucho tiempo libre con que me encontré al dejar de tener tantas responsabilidades y, en consecuencia, dejar de llevarme trabajo a casa.

De repente me di cuenta de todo esto y, además, de que tenía unas cuantas historias en la cabeza que podía desarrollar. Y lo hice.

4.      Cita tres novelas románticas favoritas.

Voy a citar tres que quizá la gente no las identifique como la típica novela romántica, pero sin duda lo son: Lo que el viento se llevó, de Margaret Mitchell, El pájaro canta hasta morir, de Colleen McCullough y Pasiones romanas, de Maria de la Pau Janer.

5.      ¿Quién es la persona que más te ha apoyado en esta profesión?

Más que profesión, en mi caso yo hablaría de ilusión o afición, y sin duda ha sido mi marido, que aun detestando el género ha leído, corregido, sugerido… un santo varón, ya lo he dicho.

6.      ¿Hay alguien que lea tus novelas antes que nadie?

Si van a llegar a alguna parte, mi marido, sin duda. Y al principio, las primeras, también las leía él el primero. Pero alguna hay que la ha leído mi madre (que tiene ochenta años, por cierto) y él no. Y alguna que sólo la he leído yo. Es que he escrito muchas.

7.      ¿Cómo es tu rutina diaria?

Imagino que te estás refiriendo a la literatura, de mi vida profesional ya he hablado demasiado. Pues respecto a la escritura no tengo rutina. Pero es que yo soy una escritora, rara no, lo siguiente. Suelo decir que vivo de renta.

Verás, cuando empecé a escribir hace cinco años escribía sin parar (y sin rutina tampoco), con el portátil en las rodillas mientras veía la tele incluso. El resultado final han sido trece novelas de las cuales ni mucho menos están todas terminadas, pero al empezar a mover varios manuscritos a la vez, también empiezan a dar sus frutos a la vez y ahora me limito a corregir lo que ya he escrito, ya sea para publicarlo o seguir moviéndolo. Es más, es que me esfuerzo por no dejar volar la imaginación, porque empiezo otra novela y tengo demasiado pendiente de terminar.

8.      A la hora de realizar una novela, ¿te documentas durante muchos meses?

Escribo ficción contemporánea, precisamente para no documentarme demasiado, algo que me aburre. Siempre tienes que asegurarte de las cosas, pero no hay comparación cuando se trata de una novela histórica. Así que la respuesta sería no. Sí me esfuerzo porque no haya incongruencias y cuadren las fechas.

9.      ¿Crees que hoy en día sigue siendo difícil penetrar en el universo literario?

Cada día más, diría yo. Hay una saturación increíble, un bombardeo constante y demasiada competencia.

10.  ¿Hay algún género en el que te gustaría escribir pero todavía no te has atrevido?

La verdad es que no. Escribo por diversión y busco entretener, nada más, no tengo más aspiraciones.

11.  ¿Eres de ordenador o libreta?

De ordenador, aunque llevo una libreta en el bolso, he escrito notas en el teléfono, en folios sueltos e incluso en servilletas, pero siempre escenas cortas o ideas.

12.  ¿Algún lugar especial que te sirva de inspiración?

Ninguno en especial. Es más, varias de mis novelas, terminadas o no, son fruto de sueños, con lo que al despertar he tenido que tomar notas como una loca si no podía ponerme a escribir enseguida.

13.  ¿Cómo surge la idea de crear No pierdas la esperanza?

Pues es curioso. Pero como dato previo tengo que decir que ocupa el sexto lugar por orden cronológico. Yo llevaba cuatro novelas terminadas (la primera de ellas una trilogía) y una quinta en proyecto en la que reunía a las protagonistas de las cuatro primeras, cuando llegó ésta.

Vamos a ponernos en situación: llego al trabajo y lo primero que hago al encender el ordenador es consultar mis correos electrónicos y a continuación leer el Diario Oficial (como el BOE pero de mi Comunidad Autónoma) y aquí veo que una de las consellerias (el equivalente a los ministerios) ha convocado un concurso literario para mujeres. Relatos con un límite de páginas, en el que se iba a primar la ruptura de estereotipos sexuales y la defensa de valores no sexistas. Y he aquí que me digo: “Nena, todo lo contrario de lo que tú escribes. Olvídalo.” Pero al cabo del rato (sí, lo confieso, todavía en el trabajo) me vino una idea y no la pude parar.

Por la tarde escribí el relato, que coincide con la primera parte de esta novela, presentando a una mujer maltratada nada habitual y una situación equívoca aparentemente sexista que al final resulta ser todo lo contrario.

El problema fue que me pasé de páginas. Y no sólo eso, sino que yo no soy de relatos, a mí los personajes se me aparecen con presente, pasado y futuro y me dicen, “¿Esto es todo lo que vas a sacar de nosotros? No puede ser, tenemos mucho más para darte.” Y tuve que escribir la novela.

Más adelante se me ocurrió que además de su maltratador marido se cruzara con un aficionado al BDSM y pensé “¿Por qué no?, para mucha gente es lo mismo, la única diferencia es el consentimiento. A ver qué sale.”

14.  Estudiaste derecho. ¿Te ha servido la carrera para realizar algún aspecto o escena de la novela?

En esta novela no. Pero es por lo que ya he dicho de que soy una escritora rara. Las protagonistas de mis cuatro primeras novelas son licenciadas en Derecho (una además en ADE). Es más, la primera y la tercera se desarrollan en la Generalitat Valenciana y en ellas hay multitud de cosas de mi vida, pero claro, de éstas no se ha publicado ninguna todavía.

15.  ¿La historia es más erótica o romántica?

No estoy segura, no sé dónde está el límite. Puedo afirmar con rotundidad que no es erótica en exclusiva, pero sí contiene bastante sexo explícito. Ahora bien, también puedo afirmar que las escenas eróticas no se repiten, porque eso es algo que evito siempre.

16.  ¿Cómo definirías a tu protagonista Alejandra? ¿Estará marcada por el maltrato que ha sufrido a manos de su marido?

Alejandra ya proviene de una historia de maltrato familiar a causa de su padre, aunque no incido en ello, porque como ella misma dice su instinto de supervivencia está híper-desarrollado y eso la lleva a evitar las situaciones peligrosas. Pero estos antecedentes hacen que ella al principio de su matrimonio no le conceda a los detalles el valor que tienen, no vea con claridad cómo es su marido, porque su padre era peor. Pero también es una mujer muy inteligente que sabe huir a tiempo y su fortaleza la ayuda a superarlo todo con una entereza admirable.

17.  Y el protagonista masculino, ¿cómo es?

Es un hombre acostumbrado a vivir de manera independiente desde que era un niño (interno en un colegio), en su condición de último e inesperado hijo de un matrimonio de avanzada edad con un montón de hermanos mayores; acostumbrado a preocuparse sólo de sí mismo y con un físico imponente que le hace conseguir lo que quiere a muchos niveles. Esta falta de necesidad de ser cuidado y de compartir lo lleva a ser posesivo con todo, sobre todo con la mujer de la que se enamora, y su condición de maltratador yo la he planteado desde el punto de vista de cierto desequilibrio emocional, fácil de relacionar con la falta de una infancia normal, que se manifiesta en unos celos obsesivos y cierta tendencia a la violencia que su físico propicia.

18.  ¿Por qué deberían leerla los lectores?

Porque es entretenida. Ya lo he dicho, no tengo otro propósito más que el de que la gente disfrute de una lectura ágil, de unos personajes dinámicos y atractivos y de unas escenas de sexo muy excitantes.

Además contiene un tratamiento del sadomasoquismo que nada tiene que ver con la literatura sobre el género que inunda el mercado editorial. Y sobre el final, me encantaría tener muchas opiniones, porque las tengo contradictorias.

19.  ¿Qué parte de la historia te ha costado más escribir?

Las descripciones, por ejemplo de la revista en la que ella trabaja, de sus secciones, de las instalaciones físicas… A mí lo que me gusta es la acción y los diálogos.

20.  ¿Con cuál disfrutaste más?

Con algunas de las escenas sexuales, sobre todo con el sádico, y con la descripción del acoso al que su marido la somete cuando todavía intenta que vuelva con él, cuando al no haber acabado la carrera tiene dónde encontrarla. Después desaparecerá y serán otros los personajes interesantes que interactúen con Alejandra.

21.  Una vez acabada la historia llega la publicación. ¿Cómo fue el proceso? ¿Lo describirías como arduo?

Con esta novela en absoluto, pero es que fue algo totalmente fuera de lo habitual. La envié a la editorial (Egarbook) y resultó que buscaban una novela sobre el género. Les gustó mi modo de escribir y en nada estaba todo hecho.

Pero es todo lo contrario de lo que me ocurre, por ejemplo, con mi primera novela, que es mi favorita. Ésta la he movido una barbaridad y sigue sin publicarse. Son más de 254.000 palabras, pero en fin… desde aquí hago un llamamiento a las editoriales amantes de las trilogías, que ésta está muy bien (jejeje).

22.  ¿Qué le aconsejarías a un autor/a novel?

¡Madre mía! Consejos vendo que para mí no tengo. Yo me considero una escritora novel aunque con un capazo de manuscritos guardados… Si acaso, el consejo que podría dar es que se aseguren de haber leído mucho antes de escribir, que se aseguren de haber estudiado la suficiente ortografía, gramática y puntuación, y que se aseguren de que están capacitados para escribir esa historia en concreto de acuerdo con sus experiencias vitales.

23.  Como escritora, ¿qué aspiras conseguir?

Lectores. Eso lo primero. Y la publicación una tras otra de todas mis novelas, claro, aunque sea con este desorden tan poco habitual con el que he empezado.

24.  ¿Podrías dejarnos una escena de la novela? La que más te guste.

Hay muchas que me gustan, pero he seleccionado una corta, porque todas las que me apetecían eran demasiado extensas y ya me he pasado tres pueblos con la entrevista. En este punto de la novela Alejandra ya es periodista, trabaja en una revista femenina y está preparando el reportaje sobre BDSM que la pondrá en contacto con el sádico que será un personaje clave de la trama. También entrevista a una dominatriz. Ambos aparecen en los diálogos.

“Algunas conversaciones no eran muy fluidas, sobre todo con el Amo, un tipo de unos treinta años, muy atractivo.
—¿Puedo preguntarte a qué te dedicas para ganarte la vida?
—¿Puedo no responder?
— … Claro.
—Entonces puedes preguntármelo.
Y me dedicó una sonrisa encantadora, tan estudiada frente al espejo, a la que acompañó de una lenta mirada por todo mi cuerpo, desde mis ojos hasta mis pies y hacia arriba otra vez. No era la primera vez que me obsequiaba con una sonrisa-mirada así. Me di cuenta entonces de que lo que hacía yo era descruzar y volver a cruzar las piernas… ¿a lo Sharon Stone? Me dio un poco de repelús.
El Ama no tuvo tantos remilgos. Me dijo que era dentista. Me quedé con la boca abierta.
—Pero te aseguro que no les escatimo la anestesia a mis pacientes.
Me obligué a reaccionar.
—Nunca lo pondría en duda.
—¿Quieres que te dé una tarjeta de mi consulta?
—No, gracias. Ya tengo un dentista de confianza.
—No te fíes.
Me dedicó también una sonrisita que se las traía. Y eso que me dijo que era heterosexual. Me quedé pensando en el mundo de la odontología y su sambenito de ser doloroso y desagradable… quizá deberíamos hacer un reportaje al respecto.”

25.  Mar, ¿cómo se presenta tu futuro literario?

Tengo otro proyecto para octubre con la editorial Leibros, que curiosamente supondrá la publicación de la última novela que he escrito, Casarse por amor está sobrevalorado. Ya he dicho lo rara que soy como escritora novel. También con esta editorial participo en una antología benéfica, Mi princesa Rett, para ayudar a las niñas afectadas por esta enfermedad.

Y sigo enviando manuscritos aquí y allá.

Pues muchas gracias Mar por esta estupenda entrevista. Te deseo todo lo mejor. Un abrazo muy grande desde El club de las románticas.


No pierdas la esperanza

No pierdas la esperanza es la historia de Alejandra —Álex—, una mujer maltratada un tanto particular que nos va a contar en primera persona su pasado, su presente y algo de su futuro, su vida junto a su maltratador marido y lo sucedido desde que lo abandona, pasando por su prometedora carrera laboral cuando, acabada la carrera de Periodismo, empieza a trabajar en una revista femenina.
Álex intentará entonces enderezar su vida amorosa, y conocerá a unos cuantos hombres, entre ellos uno especial... aficionado a la dominación. Es todo un reto para ella, que se encuentra con la otra cara de la misma moneda que ha marcado su vida... y si como mujer maltratada rompía todos los moldes, como sumisa todavía más.
Un tratamiento diferente tanto de la violencia de género como de la dominación/sumisión en las relaciones sexuales, dos temas explosivos sobre los que mucha gente opina que tan sólo los separa una línea muy fina.
Descubrámoslo a través de la mirada de Álex.


6 comentarios :

Mar de la Vega dijo...

Muchísimas gracias, Alexia, por esta magnífica entrevista y por permitirme acercarme así a mis potenciales lectores. Y muchas gracias también por tus consejos en privado. Los valoro mucho. Ojalá sigamos en contacto, en las redes o en la vida real, que para algo somos paisanas. Un fuerte abrazo.

Luia Endrino dijo...

Excelente entrevista que nos acerca mucho más a Mar,os felicitoañ a las dos ,Alexia.
Gracias Mar por tu dedicación a este mundo literario.

Sinónimo de ofender dijo...

Gracias por acercarnos a los autores, Alexia. Es una labor muy importante para que conozcamos a los nuevos talentos que surgen cada día. Con entrevistas como esta vemos que son personas con muchas vidas, la que todos vemos y las que llevan por dentro.

Y los lectores, anímense todos a comprar el libro. Si queremos títulos nuevos tendremos que arrimar el hombro poniendo de nuestra parte para que las editoriales que apuestan por lo que nos gusta sigan funcionando.

Paula Guzman dijo...

Fantástica entrevista, un gusto conocer a Mar tan a detalle. Se agradece leer entrevistas personalizadas.
Espero tener la oportunidad de disfrutar muy pronto de sus historias.
Saludos

Mis Momentos De Relax. dijo...

Hola! Muy buena entrevista y gracias por darme a conocer a la autora. Un besote

Lorena dijo...

Genial la entrevista, como siempre. No conocía a la autora pero le deseo toda la suerte del mundo.

Un besazo, guapísima!

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