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viernes, 18 de septiembre de 2015

Entrevista a Nuria Llop



Nuria Llop es una autora española, nacida en Barcelona en 1964. Licenciada en Historia del Arte en la Universidad de Barcelona, trabaja actualmente como actriz de doblaje y adaptadora de guiones para cine y televisión. Además está casada y es madre de dos hijos.

Desde hace algunos años su pasión por la lectura la llevó a escribir, lo que sumado a su interés por la historia dio como resultado su primera novela: La joya de mi deseo (2013), ambientada en el Siglo de Oro español. En La diosa de mi tormento regresa con algunos de los personajes de la obra con la que se dio a conocer, lo mismo que en Una farsa imprudente y Un marqués de fábula.

Nuria, me gustaría darte la bienvenida a El Club de las románticas, es un placer tenerte con nosotras. Y ahora, vamos a conocerte un poquito más…

Primero, quiero darte las gracias por contar conmigo para tu blog y por actualizar mi biografía. Me encanta que hayas incluido el relato que acabo de publicar en Amazon.

  •   Para arrancar me gustaría proponerte algo, imagina que estás escribiendo la historia de tu propia vida, ¿Cómo sería la sinopsis? 

Curiosa pregunta. Una sinopsis de contraportada podría ser: «La infancia de Nuria no fue como la de las demás niñas. Con padres actores semiprofesionales desconocía la rutina y leía a todas horas para sumergirse en otros mundos que enriquecían el suyo y estimulaban su imaginación. En busca de algo sólido, se matriculó en la facultad de Historia, pero pronto descubrió que era muy difícil escapar del Arte y que lo que en realidad le gustaba y ansiaba era continuar inmersa en el imprevisible y emocionante mundillo artísico. Tras varios años cediendo su voz y sus sentimientos a personajes ficticios que llenaban las pantallas de cine y televisión, una inquietud comenzó a crecer en su interior. ¿Podría ella crear historias y personajes que atraparan a otras personas?».

  •  ¿Cómo describirías a Nuria Llop?

Soñadora, luchadora, observadora, impulsiva, cabezota, despistada... Hay tantos adjetivos que podría aplicarme que la lista sería cansina. Y seguramente estaría más llena de virtudes que de defectos, porque prefiero no airear lo que no me gusta de mí misma y que intento cambiar. Prefiero el calor al frío, la madrugada a la noche, lo dulce a lo salado y escuchar en lugar de hablar. Me considero afortunada, porque tengo una familia que me apoya y dos trabajos que me apasionan: el doblaje y la escritura.
  • Escribes romántica y además, histórica, ¿es el género que escoges a la hora de leer?

Sí, sobre todo la romántica. De cualquier subgénero, excepto el paranormal, porque me cuesta conectar con las historias cuyos protagonistas son seres irreales. También leo género de humor y autores específicos que me fascinan por la originalidad de sus novelas y la calidad narrativa, como Amelie Nothomb.

  •  ¿Cuándo decidiste comenzar a crear tus propias historias?

En 2008, cuando una serie de circunstancias se unieron para dejarme cierto tiempo libre. Empezó como un divertimento y me atrapó de tal manera que se convirtió en un reto: publicar con una editorial.
  • Dicen que toda obra es reflejo del escritor, ¿comparten tus novelas o personajes rasgos de tu propia vida?

Estoy segura, pero ningún personaje de los que he creado es autobiográfico ni se parece en a nadie que conozca personalmente. Al convivir a diario con actores y actrices a la vez que con los personajes ficticios de películas y series televisivas, acumulo un sinfín de rasgos de personalidad que luego mezclo como más me conviene para crear mis propios personajes. Es ahí donde interviene la imaginación, en esa mezcla que tiene que dar como resultado una personalidad creíble para el lector.
  • Si tuvieses que recomendar dos libros románticos, ¿cuáles serían?

¿Sólo dos? Jajajajaja… Eso es casi imposible, pero lo intentaré. A ver… Sueño contigo de Lisa Kleypas; recomendaría la mayoría de novelas de esta autora, pero la historia de Derek y Sara tiene un toque especial. Y Seduciendo a Mr. Bridgerton, de Julia Quinn; adoro a los protagonistas de esta novela que pertenece a la saga de los Bridgerton, y creo que es mejor leer primero las historias que la preceden, también preciosas y que van creando el clímax que se desata en esta.   
  • ¿Cómo acaba una historiadora de arte haciendo guiones para la televisión? ¿Has puesto tu huella en alguna ficción conocida?

Respecto a la primera pregunta, porque Historia del Arte es una carrera universitaria con muy pocas salidas profesionales y la que a mí me atraía, que era trabajar en una casa de subastas como Sotheby’s o Christie’s de Londres (imagínate qué sueños más locos) no estaba a mi alcance. Rebajé mi meta a galerista de arte, pero cuando me introduje en ese mundo no me gustó lo que vi. La opción de seguir los pasos de mis padres siempre había estado ahí, pero a menudo nos revelamos contra lo que ellos nos aconsejan y eso había hecho yo. Cuando mis sueños de galerista se frustraron, decidí hacerles caso y descubrí que el doblaje me fascinaba. Empecé como actriz y, al cabo de los años, ya con dos hijos, conciliar horarios laborares artísticos con las guarderías y colegios era muy complicado, así que aprendí a ajustar guiones. No los escribo desde cero, solo adapto las versiones originales al castellano o catalán. ¿Ficciones conocidas? En cine, por ejemplo, una que conoces seguro: «Posdata: te quiero». Y en televisión, una serie con la que disfruto mucho: «Downton Abbey». Además de la adptación, tuve el privilegio de doblar a Sarah O’Brien.
  • ¿Qué te llevó a ambientar tus novelas en el siglo de Oro español?

José de la Rosa. Sí, verás: en un ejercicio del taller de escritura que hice con él planteé un argumento en el que el protagonista era un actor. Me sugirió que ese actor fuera un comediante de la época cumbre del teatro español y me pareció una idea genial. A partir de ahí, nació Una farsa imprudente, que acaba de publicar Círculo de Lectores y luego, las otras dos novelas de la trilogía.
  • En proyectos futuros, ¿te animarías con otros contextos como la época georgiana de Londres o la medieval?

Me atrae cualquier época de la historia de España, que es la que siento más cercana y la que quiero hacer llegar a las lectoras y lectores. De todos modos, el proyecto que tengo ahora entre manos también está ambientado en el siglo XVII y hay otro para más adelante que se desarrolla a finales del XVIII en una localidad del Mediterráneo.
  • ¿Cómo compaginas tu profesión, con la vida de casada, los hijos y además, la profesión literaria?

Como buenamente puedo. Dedico unas 4 horas diarias a escribir, casi siempre de madrugada, y luego me centro en el trabajo, la familia, la casa… En fin, todo lo que una mujer de hoy en día tiene que afrontar.

  • ¿Tienes algún rinconcito especial para inspirarte cuando escribes?
Mi sofá y de madrugada. Como escribo a mano y me despierto muy pronto, me pongo cómoda en un rincón del sofá, junto a una mesita donde apilo toda la documentación y las carpetas con las fichas de personajes, las tramas y todo lo que me haga falta para desarrollar la historia. Hay días que sale con facilidad y lleno tres o cuatro páginas del cuaderno, pero hay otros que no consigo ni tres párrafos que me convenzan. Creo que la inspiración depende más del estado de ánimo con que me levanto que del rincón en el que me siento a escribir.

  •  ¿Cómo surge la idea de tu primera novela, La joya de mi deseo?
Surge mientras escribía Una farsa imprudente. El personaje de Álvaro Villanueva era tan vanidoso que le costaba comprender que no hubiera una historia para él, y no pude resistir la tentación de inventarla. Al terminar la historia de su hermano Diego y mientras esperaba respuesta de las editoriales (suelen tardar meses en contestar) empecé a escribirla. La acabé sin haber recibido ningún «sí», así que envié La joya de mi deseo, a ver si había más suerte con ella. Y la hubo.


  • El humor, los malentendidos entre los protagonistas y sobre todo, la exactitud con la que describes cada detalle nos acerca claramente a esas novelas de antes, las que lees y sabes que estás allí, en tu caso, en el Siglo de Oro español. ¿Cuánto tardaste en perfilar una historia tan completa?
Un año, sin contar las dos correcciones que hago siempre. No soy rápida escribiendo, lo sé.

  • Por lo que extraigo de tus libros las protagonistas tienen un denominador común: son mujeres valientes que no encajan con su época. De ideas y sueños propios. Me recuerdan un poco a la serie de TVE Seis Hermanas. ¿Puedes describirnos a Luisa Estrada? Y Catalina de Velasco, protagonista de tu segunda novela La Diosa de mi tormento, ¿cómo es ella?
Luisa es una mujer creativa y con inquietudes artísticas que durante años ha aceptado estar en la sombra y acatar el papel que la sociedad le impone por ser mujer; pero su oculta ambición sale a la superficie cuando ve peligrar el negocio familiar y decide reivindicar su valía para salvarlo. Catalina es distinta: es una rebelde que busca enfrentarse, del modo que sea, a esa sociedad represora, pero es lo bastante lista como para no hacerlo muy abiertamente y aprende, desde pequeña, a manipular y engañar a los que le rodean para poder tener la vida que ella desea, vida en la que un esposo no tiene cabida.
  •  ¿Y Ana Robles, de tu novela Una farsa imprudente?
Ana es una trabajadora incansable y eficiente, muy organizada para contrarrestar el caos que suele vivirse a diario en una compañía teatral. Está orgullosa de su trabajo y es enamoradiza, pero cuando conoce a Álvaro Villanueva solo sueña con que algún día, él llegue a amarla.
  • No nos olvidemos de los protagonistas masculinos; Álvaro Villanueva de La Joya de mi deseo, Julián Acacio de La Diosa de mi tormento y Diego Villanueva de Una farsa imprudente. ¿Qué rasgos comparten estos tres hombres tan apuestos?

Comparten la personalidad artística, y dentro de los rasgos que la caracterizan, lo que tienen en común es que son hombres con mucha sensibilidad y que tratan de ocultarla, con espíritu creativo y muy leales a lo que aman.  
  •  Además, tenemos al antiguo pretendiente de Catalina, Felipe Aldana. Este personaje tiene ya su propia historia de amor, ¿qué destacarías de Un marqués de fábula?

La forma en que está contada la historia, que se apoya en algunas fábulas de Esopo (de ahí el título) y la idea que subyace: que todo fracaso puede ser el inicio de algo y una experiencia de la que hay que sacar lo positivo.
  • Si tuvieses que escoger una escena de alguna de tus novelas, ¿cuál sería?

Todas las escribo con el mismo cariño, no podría elegir una.
  •  ¿Por qué los lectores deberían leer estas novelas del Siglo de Oro?

Para pasar un buen rato, evadirse de los problemas del día a día y adentrarse en una época histórica que ya nos queda muy lejos y que se ha tratado poco en la literatura de ficción.
  • No puedo olvidarme de uno de los personajes más entrañables de La joya de mi deseo, el criado de Álvaro, quien pone el constante “toque de humor” a la novela. ¿Su creación fue saliendo de la nada o tenías claro cómo debía ser Cristóbal?
Tenía claro cómo debía ser, igual que el resto de personajes. Antes de empezar una novela conozco la personalidad de cada uno, su pasado y el papel que van a jugar en la historia. Lo que luego cuento en la novela no suele ser ni la mitad.
  • Una vez acabada tu primera novela llega el momento de la publicación. ¿Cómo fue el primer contacto con las editoriales?
Los primeros contactos, antes de encontrar una que quisiera publicarla, fueron por mail. Carta de presentación, currículum, ofreces la novela… Cuando Círculo de Lectores decidió publicar La joya de mi deseo me lo comunicó por teléfono. Tardé días en asimilar esa llamada.
  • ¿Recomendarías Círculo de Lectores a otros autores?
Sin duda. Tienen un equipo estupendo, tanto profesional como personalmente. Y lo mismo puedo decir de Libros de Seda. He tenido mucha suerte con todas mis editoras.
 
  • ¿Desde que tus novelas han sido publicadas has experimentado alguna experiencia anecdótica?
Alguna divertida ha habido, sí. Como la de las JAR del 2014, cuando me tocó mi propia novela en un sorteo. Me dio la risa, claro, igual que a la mayoría de las que estaban allí. Por suerte, el organizador me lo cambió por un kit de La Tetería que también se sorteaba.

  •  Por último, me gustaría que nos adelantases algo más de tu próximo proyecto.
Lo he planteado como una trilogía. La primera novela transcurre en 1640, en el reinado de Felipe IV, entre Madrid y una pequeña localidad cercana a Toledo. Además de la historia de amor de los protagonistas, encontraréis, igual que en la trilogía «Madrid, Siglo de Oro», una trama de misterio y los ingredientes que me gusta utilizar: algún hecho histórico real que involucro en la ficción, el toque de humor y una trama romántica secundaria.

Pues muchas gracias Nuria Llop ha sido un honor tenerte con nosotras, te deseamos lo mejor en tu trayectoria literaria. Un abrazo muy grande.

Muchas gracias a ti, a las seguidoras de tu blog y a todos los que hayáis leído la entrevista. Siempre es un placer acercarme a las lectoras y lectores a través de los blogs.




La joya de mi deseo

“Madrid, 1618. Luisa Estrada, propietaria de una de las joyerías más antiguas de la villa, tiene un problema: es una joven viuda y en el gremio de joyeros no se permite la entrada a las mujeres.

Catalina de Velasco, clienta habitual de la joyería, le ofrece la solución: Luisa debe buscarse un marido. Pero ¿sería correcto abandonar el luto? Y lo que es peor... ¿sin estar enamorada? Según Catalina, en estos asuntos más vale guiarse por el sentido común. ¿Y qué es el matrimonio sino un contrato?

Álvaro Villanueva, un actor muy dado a galanteos, acepta el pacto, sobre todo ahora que su carrera está en horas bajas. Por no hablar de que vivir bajo el mismo techo que Luisa es una perspectiva de lo más estimulante. Luisa se siente atrapada en una situación embarazosa. Álvaro, por su parte, descubre que ejercer de esposo fuera de los escenarios –y en alcobas separadas– resulta ser el papel más complicado de su vida. Pese a todo, ambos empiezan a desear algo más que un intercambio comercial... hasta que se cruza en su camino una perla de valor incalculable, por la que muchos venderían su alma. Solo hay un factor que ningún plan secreto puede predecir: una pasión desatada”



La diosa de mi tormento


“Que a Julián le atacaran unos malhechores en mitad de la noche podría ser lo mejor que le ha ocurrido en la vida. Su destino queda sellado cuando una figura misteriosa, aunque con voz y contorno definitivamente femeninos, acude en su ayuda.

Entre los talentos que Julián valora en una dama no figuraba hasta ahora el que fuera una experta lanzadora de cuchillos. Antes de desaparecer ha dicho llamarse Diana; y pese a su antifaz —el suceso tiene lugar durante los carnavales—, Julián ha quedado cautivado por sus ojos. ¿Cómo podría encontrarla otra vez?

Catalina de Velasco no es indiferente a los juegos amorosos. Prefiere que continúen siendo eso, juegos. No quiere un marido ni lo necesita. El que fue su primer pretendiente —Felipe, el relamido marqués de Monteseco— ya le enseñó casi todo lo que cabe esperar de los hombres. Ahora Felipe se empeña en reaparecer en su vida: sus besos pueden ser sugerentes, pero no consiguen que a ella se le debiliten las rodillas.

Eso solo le ocurre en presencia de un hombre irresistible que, a su vez, parece sentirse atraído por Catalina. Su nombre es Julián. El problema es que Catalina ya tuvo un encuentro con él, amparada bajo una identidad falsa. Para seducirlo tendrá que decidir si quiere ser ella misma… o si prefiere desplegar sus habilidades como la implacable Diana”.



Una farsa imprudente
 


“Diego Villanueva acaba de besar a una desconocida con la pasión de un amante y, además, ha disfrutado con ello. ¿Dónde está el problema? Para empezar, ella no cree haber besado a un desconocido. Porque esa joven atractiva y resuelta debe de ser una de las conquistas de Álvaro, su hermano gemelo. Ana Robles, costurera de una compañía teatral, solo tiene ojos para el galán que cultiva una reputación indecorosa dentro y fuera del escenario: Álvaro Villanueva. Ana nunca hubiera imaginado que su primer beso sería tan... intenso. Aunque algo no cuadra: Álvaro parecía tan distinto durante su fugaz encuentro porque, sin duda, no era la misma persona.

La bella costurera no desea ser objeto de burla –o algo peor– por parte de dos crápulas idénticos, pero Diego tiene una buena razón para suplantar a su hermano: alguien ha intentado asesinar a Álvaro y su vida aún corre peligro. Ana y Diego llegan a un acuerdo y se proponen desenmascarar al culpable. Y si el precio de mantener su secreto es intimar de vez en cuando, ambos están dispuestos a sacrificarse con sumo gusto”.



Un marqués de fábula



Felipe Aldana, el marqués de Monteseco, necesita una esposa que pueda ser la madre ideal para su hija de catorce meses de edad. Cada noche, antes de acostarla, le narra, como si de un cuento se tratara, su infructuosa búsqueda mientras la niñera de la pequeña escucha a escondidas.

El marqués de Monteseco es un personaje secundario de "La diosa de mi tormento" que, en este relato, tendrá la oportunidad de encontrar el amor de su vida”.




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